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Tipos de jardines según su estilo

Lo que hace que la jardinería sea algo emocionante es que resulta accesible para todo el mundo. En el pasado, sólo los ricos y los terratenientes podían permitirse mantener los jardines. Hoy en día, cualquiera que disponga de un jardín puede dejar volar su imaginación. De esta forma puede crear un espacio exterior que se ajuste perfectamente a sus necesidades.

Una consecuencia de esta práctica masiva de la jardinería es que no existe ningún estilo predominante respecto al gusto o al diseño.

Jardines modernos

jardines modernos

El jardín moderno puede ser cualquier cosa que el propietario quiera que sea. Puedes ser un patio chic con poca vegetación y unas pocas plantas destacadas (o sin plantas) .

También puede resultar un espacio práctico en el que poder jugar y relajarse. O un espacio cargado de plantas y, por supuesto, todos los estados intermedios.

Un viaje a través de la rica historia del diseño de jardines le permitirá tornar elementos de diferentes. Tendrá la oportunidad copiar estilos del pasado e incluso reinterpretar jardines de otra época.

En los últimos años se han celebrado diferentes festivales de diseño de jardines. En dichos festivales destacados diseñadores exploran nuevas formas de enfocar el uso de los espacios exteriores.

A la vanguardia en jardines

La ausencia de un estilo predominante en el diseño de jardines hace que la jardinería sea una actividad emocionante tanto para jardineros como para diseñadores.

En los festivales de diseño y ferias florales, tales como The Redford Gardens en Quebec (Canadá), el Festival del Diseño de Jardines en Chaumont-sur-Loire (Francia) o el RHS Chelsea Flower Show (Reino Unido), se pueden encontrar las ideas más interesantes y sugerentes. Las revistas de jardinería a menudo tratan cuestiones de diseño de jardines, que es el tema central de cada vez más programas de televisión. Una pequeña incursión en alguna de estas fuentes le será muy útil para estimular su inspiración.

Los diseñadores de jardines no se limitan al uso de plantas con flor, lo que ha dado lugar a creaciones diferentes. Ejemplos como como el Jardín de trigo de Fernando Caruncho en Cataluña, donde el paisajista reinventa la tendencia imperante en el siglo XVII de sembrar bloques geométricos de plantas rodeadas de setos bajos y recortados, para sustituirlos por trigo y hierba segados. También tenemos el DNA and Physics Garden de Charles Jenk (Escocia), con sus montones de tierra cubiertos de césped.

Además el Lower Central Garden (Getty Centre de Los Ángeles) diseñado por Robert lrwin.

En todos estos jardines se han utilizado materiales modernos, ideas y enfoques innovadores de la relación entre los jardines y su entorno.

Jardines campestres

jardines campestres

Para muchos, el jardín campestre es el prototipo del jardín floral tradicional, a menudo asociado con Reino Unido y en especial con Inglaterra.

Pero los jardines campestres originales no fueron fruto de ninguna tendencia de diseño, sino de la necesidad. Eran lugares donde se podían combinar frutales, verduras, hortalizas,hierbas y flores, pero el cultivo de estas plantas no respondía a ninguna finalidad estética; es más, habla que pagar un tributo por el espacio que ocupaban.

Tanto los frutales como las hortalizas se plantaban para obtener alimentos y complementar la dieta de los granjeros, que solían cobrar poco.

Las hierbas aromáticas se usaban para condimentar los alimentos o se colgaban

Plantas para jardines campestres

La selección de plantas es lo que realmente confiere el carácter único a los jardines campestres. Además de los cultivos de plantas comestibles, como guisantes, judías verdes, lechugas y cebollas existen otras plantas.

Plantas más populares y duraderas de estos jardines son las de hoja perenne y las plantas anua es, como: malva real (Alcea rosea), caléndula  (Calendula of{icinalis) Delphinium (grupo Belladonna y grupo Elalum), juliana (Hesperis matrona/is ), lavanda (Lavandula angustifolia ) para ahuyentar a las moscas (tienen especial aversión a la lavanda).

Las flores, a su vez, se cultivaban para recolectar las después, pero también para atraer a los insectos imprescindibles para polinizar los cultivos y protegerlos de las plagas. Cada una de las distintas partes del jardín producía algo comestible o algo útil. El hecho de que esta mezcla de plantas tuviese un aspecto idílico y definiera la imagen que mucha gente tenía de cómo debía ser un jardín era coincidencia.

La distribución los jardines campestres

Viene condicionada por el terreno, aunque una caracteristica común suelen ser los pequeños caminos de gravilla o los bordes de piedra o césped; los de césped suelen ser pequeños o inexistentes, ya que el césped no es productivo y requiere muchos cuidados.

El principal atractivo que tienen los jardines campestres para los jardineros modernos es el hecho de que el uso que se hace de las plantas es más bien informal. Esta característica le confiere un toque de suavidad y antigüedad que parece irreal.

El hecho de poder incorporar plantas comestibles a un jardín constituye una ventaja añadida, ya que permite al jardinero disfrutar de las vertientes visual y productiva del jardín. Y es que la horticultura posee un innegable atractivo visual.

Jardines formales

jardines formales

La formalidad (entendida como la distribución del jardín de acuerdo con unos principios definidos y, a menudo, con unas formas geométricas determinadas) ha existido siempre en los jardines.

Los de la antigua Roma (los primeros de los que se tiene evidencia arqueológica) tenían por lo general forma rectangular. Estos jardines estaban unidos a la casa a través de una terraza principal vallada por setos de laurel, bojo tejo. Dentro del rectángulo, la geometría jugaba un papel esencial: la norma eran las lineas rectas, los ángulos rectos y las secciones de circunferencia.

Los jardines nazaríes de La Alhambra (Granada) combinaban la formalidad con el trasfondo religioso. Esta tradición tuvo continuidad en los jardines europeos en forma de poda ornamental, parterres, «jardines de nudos»y laberintos.

Además de todo aquello que tuviera que ver con el diseño de jardines hasta el surgimiento de los movimientos «pintoresco y paisajístico» en el siglo XVIII.

Estos estilos naturales se caracterizaban por la recreación de paisajes románticos e idealizados con la pretensión de mejorar la naturaleza.

Características de una jardín formal

Entre las principales características del jardín formal se encuentran:

  • Los setos, generalmente de boj (Buxus sempervirens ) , tejo ( Taxus baccala), haya (Fagus sylvatica) o abedulillo (Carpinus belulus),  podados severamente.
  • Elementos acuáticos, tales como fuentes y cascadas.
  • Líneas rectas y formas geométricas.
  • Grandes plantaciones en bloque (los típicos rosales), o bien ausencia de plantas en favor de un espacio predominantemente ver de a base de hierba y setos.
  • El arte de la poda ornamental, que consiste en la creación de«esculturas vivientes» a través de la poda de setos de bojo y tejo.
  • Estatuas, urnas y recipientes.

En la época victoriana, la formalidad volvió a estar de moda y  la jardinería emprendió un viaje hacia lo que hoy podríamos denominar ((Cultivos  intensivos» (manuales) de «alta horticultura», como los cultivos tapizantes, las rosaledas y la resurrección del parterre.

Los principios de diseño de los jardines formales son aplicables incluso hoy en día; de hecho, se han recuperado y reinventado en los diseños modernos. En espacios reducidos, el hecho de crear distintas divisiones permite conseguir un efecto de ensanchamiento y de transición entre espacios. El uso de unos patrones de diseño altamente formales también contribuye a añadir un toque de planificación al jardín, ya sea grande o pequeño.

Jardines productivos

jardines productivos

En el pasado, la producción alimentos a pequeña escala respondía a la necesidad más que a la elección personal. Los campesinos medievales complementaban su dieta sembrando plantas comestibles en pequeñas parcelas como una forma de agricultura de subsistencia. La presencia de plantas comestibles en los jardines ha aumentado y disminuido desde entonces en función de la situación socioeconómica. De modo que en períodos de escasez (como en Europa durante la segunda guerra mundial) hubo un incremento del cultivo de plantas comestibles. Esto fue en detrimento de la jardinería ornamental, que en aquel momento, como es comprensible, se consideraba superficial.

Los jardines productivos son, probablemente, el tipo de cultivo más laborioso y que requiere atenciones constantes. Esto es debido a que las necesidades particulares de cada planta comestible se centran en una mayor manipulación que las plantas ornamentales. Además, el calendario es esencial. Así, por ejemplo, el cultivo, la fertilización, la siembra, el riego, etc.. del suelo son más sensibles al calendario que en el cultivo de plantas ornamentales.

Las ventajas de cultivar sus propios alimentos son muy claras. En definitiva permite llevar a la mesa productos frescos que se pueden comer con total confianza. Esto es debido al haber controlado en todo momento su cultivo y crecimiento. Si tenemos en cuenta el creciente interés por los productos biológicos, el hecho de cultivar los constituye, sin duda, una buena elección. No es imprescindible disponer de un jardín muy grande para llevarlo a cabo. Además, en muchas regiones es posible alquilar parcelas para el cultivo a un módico precio. Estas extensiones de terreno, pensadas de forma especifica para la horticultura a pequeña escala, no tardan en amortizarse en forma de deliciosos productos frescos.

Jardín naturalista

jardín naturalista

En los últimos años, la tendencia ha sido apostar por jardines más naturalístas, sobre todo aquellos diseñados y cuidados teniendo en cuenta la fauna salvaje.

Un jardín naturalista es precisamente eso: tanto el diseño como la elección de las plantas vienen determinados por la flora y los ecosistemas autóctonos. Después se reinterprétan en forma de ambiente ornamental. Este estilo de jardinería ofrece la posibilidad de practicar la jardinería con la mínima intervención. Esto es debido a que las plantas son idóneas para las condiciones del jardín. Es decir su mantenimiento se minimiza respecto al de las plantas convencionales.

Los jardines naturalistas a menudo se asocian con jardines desordenados y descuidados. De hecho, cualquier jardín que albergue plantas contribuye de algún modo al ecosistema natural. Lo que más va a influir en el nivel de compenetración del jardín con el entorno natural. Por tanto es una buena selección y manutención de las plantas, y no tanto el diseño que se le aplique. Hay una serie de sencillas razones para incentivar la vida salvaje del jardín. Por ejemplo el hecho de que un jardín bien equilibrado resulta menos propenso a padecer plagas (la presencia de insectos, pájaros, mamíferos y anfibios beneficiosos ayudan a controlar las).Y no sólo eso. La presencia de fauna salvaje en el jardín le proporcionará tanta satisfacción como las plantas.

1O consejos para atraer la fauna autóctona a su jardín

  • Coloque comederos para pájaros y manténgalos llenos de comida.
  • Sitúe nidos para pájaros, así como cajas para murciélagos. Recuerde limpiarlas durante el invierno antes de que empiece la nueva época de erra.
  • Elija plantas ricas en polen y néctar, que den bayas o frutos, o bien plantas que sirvan de alimento para larvas de invertebrados. Recuerde que algunos cultivares muy reproductivos no suponen ningún beneficio para la fauna.
  • Incorpore algunas plantas autóctonas que no sean invasivas.
  • Un montón de troncos viejos o un poco de madera en descomposición servirá de cobijo y proporcionará alimento a invertebrados, que, a su vez, serán presa de otros animales más grandes.
  • Incluya algún componente acuático, desde una charca a gran escala hasta un pequeño estanque poco profundo. El agua es un elemento esencial en un jardln con fauna.
  • Deje crecer las plantas perennes y las hierbas durante el invierno y recórtelas en primavera. Ello proporcionará cobijo y alimento a un gran número de animales, además de mejorar el aspecto de su jardín.
  • No use pesticidas químicos. No sólo correrá el peligro de dañar la fauna beneficiosa, sino que también exterminará su alimento, poniendo en peligro el equilibrio del jardín .
  • Deje crecer la hierba en una superficie para los anfibios y las larvas.
  • Asegúrese de no podar los setos durante el periodo de anidamiento de los pájaros, ya que podría causar el abandono del nido.
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